Qué riesgo estás afrontando
- Amenaza: composición no declarada, dosis inadecuada, interacción, publicidad engañosa o producto sin trazabilidad.
- Activo afectado: salud, tratamiento médico, datos personales y dinero.
- Urgencia: alta si ya lo consumes y aparece una alerta, una reacción adversa o síntomas inesperados.
- Ámbito: venta online de complementos alimenticios dirigida a consumidores en España.
Los complementos son alimentos destinados a complementar la dieta normal. No son medicamentos y no pueden presentarse como productos que previenen, tratan o curan enfermedades. AESAN recuerda que no sustituyen una alimentación equilibrada y que deben respetarse las dosis recomendadas.
El riesgo no es teórico. La red española publica alertas por complementos con sustancias farmacológicamente activas no declaradas, especialmente en productos promocionados para vigor sexual, pérdida de peso o desarrollo muscular. Una etiqueta con plantas y la palabra «natural» no neutraliza una sustancia oculta. Natural describe un origen posible; no certifica seguridad.
Cómo reconocer una oferta fiable
Señales favorables
- Vendedor, fabricante o importador y operador responsable claramente identificados.
- Etiqueta completa disponible antes de pagar y legible en castellano.
- Ingredientes, cantidad por dosis, dosis diaria recomendada y advertencias concretas.
- Lote, consumo preferente y condiciones de conservación presentes en el producto recibido.
- Declaraciones de salud prudentes y comprobables en los registros autorizados.
- Canal de contacto y factura coherentes con la identidad del vendedor.
Señales de alerta
- Promesas de curación, efecto inmediato, pérdida de peso extrema o sustitución de medicación.
- «Sin efectos secundarios», «100 % seguro» o «funciona para todos».
- Ingredientes descritos como mezcla exclusiva sin cantidades útiles.
- Testimonios espectaculares usados como prueba principal.
- Venta desde perfiles, mensajería o webs sin identidad y domicilio verificables.
- Etiqueta distinta entre fotografías, variantes o idiomas.
Qué comprobar antes de pagar
- Pregunta si lo necesitas: define el objetivo y consulta a un profesional sanitario si hay enfermedad, embarazo, lactancia, medicación o uso infantil.
- Identifica al responsable: vendedor, marca, fabricante o importador y dirección en la Unión Europea cuando corresponda.
- Lee la etiqueta completa: denominación, ingredientes, alérgenos, cantidades, dosis, advertencias, contenido neto y conservación.
- Comprueba la promesa: busca la declaración nutricional o de propiedades saludables en las fuentes autorizadas; no extrapoles más de lo permitido.
- Consulta alertas: revisa AESAN y, si el producto se presenta casi como un medicamento, las comunicaciones de AEMPS.
- Compara lote y envase al recibirlo: deben coincidir con la compra y estar íntegros.
- Guarda pruebas: ficha, vendedor, etiqueta, factura, lote y comunicaciones.
La etiqueta que necesitas ver
Antes de comprar deberías poder localizar, como mínimo, suficiente información para conocer:
- Nutrientes o sustancias que caracterizan el producto.
- Cantidad por porción y dosis diaria recomendada.
- Advertencia de no superar esa dosis.
- Indicación de que no debe utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada.
- Indicación de mantenerlo fuera del alcance de los niños.
- Ingredientes, alérgenos y contenido neto.
- Responsable y condiciones de conservación.
Una imagen frontal con un limón, una articulación brillante o una persona corriendo no cumple esa función. Si el reverso no está disponible, pide una fotografía legible de la variante exacta. No aceptes que el vendedor responda solo «es natural» a una pregunta sobre composición.
Declaraciones saludables: comprueba la frase completa
La publicidad puede utilizar declaraciones nutricionales y de propiedades saludables autorizadas bajo condiciones específicas. No basta con que una palabra aparezca en un listado: importa el nutriente, la cantidad y la redacción permitida.
Observa los saltos injustificados:
- De «contribuye al funcionamiento normal» a «corrige» o «cura».
- De un efecto autorizado para un nutriente a una promesa global del producto.
- De una carencia diagnosticada a recomendar consumo universal.
- De un estudio sobre otra dosis o población a un resultado garantizado.
Las reseñas no reparan ese salto. Pueden contar una experiencia percibida, pero no verifican composición, causalidad ni seguridad.
Naturitas puede servir para practicar la lectura de una ficha real: identifica responsable, ingredientes, dosis, advertencias y declaraciones antes de valorar el precio. Que el producto esté en un catálogo conocido no sustituye la comprobación ni el consejo sanitario cuando sea necesario.
Revisa etiqueta y dosis antes de comparar
Utiliza una ficha de Naturitas para localizar ingredientes, cantidad diaria recomendada y advertencias. Contrasta después la etiqueta del envase recibido y las alertas oficiales.
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Qué no debes hacer
- No sustituyas un tratamiento prescrito sin hablar con el profesional responsable.
- No combines varios productos con los mismos ingredientes sin sumar dosis.
- No excedas la dosis para obtener un efecto más rápido.
- No ocultes al médico o farmacéutico los complementos que utilizas.
- No consumas un producto incluido en una alerta oficial.
- No sigas tomando algo que produce síntomas inesperados esperando que «el cuerpo se acostumbre».
Caso práctico
Ejemplo hipotético: un marketplace muestra cápsulas que prometen «quemar grasa desde el primer día». La ficha no publica el reverso, habla de una mezcla vegetal exclusiva y el vendedor carece de domicilio verificable. Las reseñas se centran en pérdidas de peso rápidas.
La persona busca la composición completa y no la obtiene. Consulta las alertas de AESAN y comprueba que esa categoría ha protagonizado avisos por sustancias farmacológicamente activas. No necesita demostrar que ese envase concreto contiene una sustancia oculta para descartarlo: la falta de etiqueta y responsable ya impide una decisión informada.
Decisión: La oferta se descarta por promesas medicinales y falta de trazabilidad.
Recuperación si ya ha ocurrido
Prevención
Fuentes y verificación
Contenido verificado: 2026-07-20Ámbito: EspañaSe revisaron la información general, etiquetado, declaraciones saludables y red de alertas de AESAN, incluida información actualizada en 2026. La valoración individual de uso corresponde a profesionales sanitarios.